Resistencia al agua
La humedad no puede penetrar una superficie no porosa con tanta facilidad como lo hace en otras superficies, lo que ayuda a reducir el riesgo de aparición de moho y mildiu en cocinas, baños y zonas de entrada. La superficie no porosa se puede limpiar fácilmente con un paño, manteniendo una superficie higiénica y limpia, lo que contribuye a crear un entorno más saludable en viviendas, oficinas y espacios comerciales.