Bajo mantenimiento y fácil cuidado
La superficie es resistente a las manchas causadas por vino, aceite o cítricos gracias a su sellado y a la ausencia de poros, lo que simplifica su mantenimiento. Limpiarla con un paño bastará para mantener su acabado con aspecto nuevo, y como las superficies presentan un patrón técnico uniforme, el número de huecos y variaciones se minimizará, garantizando un rendimiento constante en hogares con mucha actividad.